Creo haber escrito alguna otra cosa más sobre la gata que anda en casa.. tiene nombre pero no me atrevo a decirlo, porque llamar a un animal por su nombre significa que hay cariño y acá, hay mucho rencor. Buen, no es para tanto, pero de vez en cuando se las manda, me rompió cosas, caza sugus y gomitas de pelo.. en fin cosas pequeñas de la vida, que a la vieja de los gatos le puede parecer tierno mientras que yo tengo ganas de correrla por la casa con el secador de pelo (que no sé donde está, igual no lo uso mucho). La gata debe tener algún mambito, o quizás sea mi vieja que el otro día la sacó a pasear.. Sí, a pasear un gato. "Por qué?" preguntará la gente alborotada en las calles y yo sólo voy a contestar "Mi mamá piensa que mi perra Nala (q.e.p.d) reencarnó en ese bicho de mierda, sólo porque la acompañó a dar una vuelta y un día la esperó en la puerta" Divina mi vieja.. Pero estabamos hablando de la gata!
El tema fue más o menos así.. mi gata tenía hambre y resumiendo, me trajo su cena al baño de casa. No, no agarró el tapper que tiene su comida, me trajo un pájaro/paloma/pollito/cosoconplumas. No sé qué me detiene a no meterla adentro del horno.