martes, 20 de diciembre de 2011

Sopa

Frías eran mis noches de verano, tibias diría yo. Y de pronto la conozco, explosiva como en los pósters, asesina como un gato. Mírenla no cabe en los moldes. No, no creerías su forma de andar. Y hoy por mí se moja sus labios, hacia mí apunta sus bombas hoy, y hoy por fin me entregó su corazón. Y sus ojos, y sus piernas, las que todo el mundo sueña. Los sensibles vuelan cuando sale en televisión. Y de pronto la conozco, me fascina el triple del doble. Me calienta cuando la tengo en la cama y sale en la televisión. No pueden dormir los vecinos de al lado. No tengo futuro, ni tengo trabajo, para Sofía mis días, mis noches y mi amor. Quiero mi vida ya, incendiando el cuerpo vibrante de Sofía. Y también su corazón, que ahora es mío.