Estaba en el andén esperando el tren para volver a casa, para volver y escuchar preguntas que no tenía ganas de escuchar, inventando mentiras para que no pregunten, para que no se metan, para que no me miren con cara de lástima, para no sentirme una fracasada. Si estás hormonal no da estar cerca de unas vías, y menos que menos cuando hacia 5 minutos te despediste obligadamente de la persona que más amas. El viaje Haedo.Ramos se hizo eterno, aunque no tuve que esperar demasiado (qué raro de parte de Tba).
Podría afirmar que las veces (muchas) que se despidieron de mala forma, ella se iba hasta donde él no la veía, pensaba en lo que había pasado, por qué había pasado y cómo tendría que haber hecho las cosas para que no terminaran mal y se quedaba esperando a que el alguna vez la fuera a buscar y que le pida perdón.
Podría jurar.. que el sábado fue la excepción a la regla, ella lloró, ella se fue hasta donde él no la veía, ella pensó en el qué, en el porque y en el cómo, pero nunca pensó que él la iba a buscar.
Y fueron felices (no siempre) para siempre.