sábado, 28 de agosto de 2010

NN

La verdad jamás tuve un don para escribir y mucho menos para expresarme, soy de esas personas que van a mil (vale explicar que estoy hablando solo mentalmente), y tienen que detenerse mentalmente para enfocarse a una idea, tanto como para ser explicada como realizada, o analizada. Realmente lo que me lleva a escribir es un síndrome de ansiedad con el que naci, pero hace un tiempo viene en ascenso, si antes quería las cosas de inmediato, ahora es como que no entiendo por que no están ya realizadas. Pero eh aquí el gran problema, tengo un grado de bipolaridad si uno le pudiese llamar de esa manera, por que así como exijo que las cosas se hagan, planteo, planeo, una y otra vez, jamás me enfatizo en eso, me gusta planear muchísimas cosas pero a la hora de poner las cartas en juego las dudas existenciales me aniquilas los ánimos y las fantasías, es una maldición que me persigue de pequeño. Otra gran verdad es mi fuerte carácter, un tanto agresivo en algunos casos pero mayormente con un exceso de paciencia que muchos llaman lentitud, pereza y demás, la cuestión no es si a lo largo del tiempo cambie, por que la persona que no modifica su carácter, y/o su manera de pensar con los años, es como que realmente no haya valido la pena el tiempo que “malgasto” viviendo. Es así como creo que mi vida no se marca solo por grandes sucesos sino por transformaciones de mi carácter y persona, hablo de esto por que quiero llegar a que este ultimo tiempo, tuve un cambio brusco en mi carácter (producto de una situación muy traumática) espero no afecte a mis seres amados, afectos, ni a la gente que me rodea, muchos me alientan diciendo que es algo transitorio que cuando logre sobrellevar el dolor interno todo o la mayoría de las cosas volverán a la normalidad, otros me sugieren terapia, y por ultimo esta mi gran cabeza (que es a la maldita que le hice mas caso en estos últimos 20 años), me da la sensación que necesito irme lejos, estar  totalmente solo, desconectado, y al volver sentirme pleno y lleno de vida nuevamente.

Mientras que mi vida se encuentra en un “stand by” y los demás siguen su camino normalmente, me tomo ratos para hacer pequeñas reflexiones tal vez algunas inútiles por que a veces es mejor no buscar la razón de puntuales cosas, pero sin embargo las hago, mi cabeza puede dividirse en 2; 3; o mas partes cuando estoy en algún lugar rodeado de gente cualquiera, o de mis seres queridos, (lo anterior fue mencionado por el hecho de que no me sienta bien y mucho menos siento agrado de comentar mis malestares a la gente. En el caso de que lo haga tiene que ser momentos de gran presión interna y el hecho de hablar es un manotazo de ahogado que me descarga, me ayuda a no quebrar en llanto sin que nadie sepa el por que de mi penosa situación). Algo bastante tonto que hago normalmente es aguantar con todas mis fuerzas las ganas de llorar frente a la persona que sea, es como si quisiera que los demás vean solo una cara poco sensible, que la verdad es mi antónimo siendo que he llorado con películas de Disney, es un ejemplo para que vean la dimensión de mi irónico comportamiento. El problema de esto es que no oculto mi llanto o mi lado sentimental por que me creo rudo o demás, sino que es como un auto reflejo, que mi organismo lo hace sin vacilar. Muchas veces cuando uno se pone a pensar sobre si mismo se ríe de sus comportamientos, y momentos vividos, otros tales nos hacen sonrojar, otros nos sacan una sonrisa, y otros pueden quitarnos varias lágrimas ya sea de felicidad, o de avasallante tristeza. Esto es algo recurrente en mis pensamientos siempre trato de estar al tanto de mis actos y tratar de no volver a cometer los mismos errores, al recordar se me vienen a la mente tantas cosas juntas, por ejemplo el día anecdótico en al cual una persona muy importante, (pablo un hermano de la vida) creaba canticos de su club favorito con Federico (un compañero que tuvimos ese año) en las escaleras del sub-suelo del colegio técnico en el cual nos conocimos hace ya poco mas de 5 años, la cuestión es que imprudentemente saltan hacia el suelo sin medir que frente a sus narices había un desnivel en la fachada del próximo piso. La cuestión es que fede al ser el 1º en saltar logra agacharse pero pablo en su euforia de canticos con los ojos cerrados dirigió su cabeza con gran fuerza, (cual toro a su enemigo) hacia este trozo de pared, se escucho un sonido que pareció romperse un ladrillo, lo próximo que vimos fue a pablo que había caído sentado con las piernas extendidas y agarrándose la cabeza estuvo un buen rato, se creo un silencio rotundo entre los que estábamos ahí que se quebró al verlo levantarse rápidamente y sin poder saber su situación fue casi corriendo hacia un baño cercano, al cabo de unos minutos de carcajadas de nerviosismo y angustia por no saber que pasa, sale del baño tan rápidamente como entro, pero esta vez con su remera  tapándole la cara y la cabeza. Seguido de esto le quitamos la remera del rostro y logramos ver que tenia toda la cara enrojecida tanto por el dolor como por la sangre que emanaba de su herida, nadie se atrevió a decirle nada y estuvo al menos 5 minutos preguntándonos a todos si tenia sangre en la cara, nuestra única respuesta fue quebrarnos en carcajadas, seguido a esto la urgencias “medicas” que estaban a disposición del establecimiento se aprontaron en llegar. Le pegaron con gotita la herida, pero también un pedazo de gaza del tamaño del moño de la ratoncita “minnie” el cual tuvo varias semanas hasta que precariamente se quito con un cuchillo. La verdad que luego de escribir esta anécdota tengo recuerdos de tantas otras que terminaría escribiendo cientos de hojas solo de situaciones graciosas o embarazosas que tuve o presencie en mi vida que es corta, pero esta muy nutrida de momentos muy graciosos (eso digo ahora) y otros que hoy en día me hacen enrojecer la cara por completo. También están esos recuerdos no tan lejanos en los que me llenan de ira, como el exigir algo que jamás me fue dado del otro lado, como pedir señales, cuándo jamás las dieron, como hablar de apoyo cuando siempre fui desvalorizado y hasta aconsejaban a mis espaldas con palabras (textuales)  como:  fíjate, no es lo mejor para vos, para tu futuro, es vago, etc..” Y jactarse de hablar de la cobardía sobre todas las cosas.


La sensación mas horrible que tengo sobre mi a todo momento es la que me provoca constantemente la pregunta “y si hubiera…??” es una pregunta que a cada segundo me hago, aunque la evite de alguna manera tiende a colarse entre mis pensamientos ya sea por recordarla, por algo que me hizo revivir algo que pasamos juntos, o el hecho de sentir ese vacio en el pecho, es algo que me llena de angustia, tristeza y de sentimientos tan profundos y dolorosos que jamás pensé que existían. La maldita pregunta recurre a mi mente frecuentemente a causa de que si “hubiera” dicho que viniese conmigo jamás existiría este tan maldito e increíble presente. Si existiese un dios bien sabría que daría todo, hasta mi vida, haría lo que sea (ya sea horrible, hermoso, pequeño, gigante, insignificante, maravilloso) por poder tenerla una ves mas tendido sobre la cama acariciándole el pelo, besarla y decirle que estoy realmente enamorado de ella, que era el amor de mi vida, que era realmente indispensable en mi vida, que era mi maestra que me había enseñado lo que era amar, que sino fuera por nuestra corta edad no hubiese dudado en ningún momento en casarme y pasar mi vida con ella, mirarla a los ojos y desde lo mas profundo de mi ser agradecerle que me ame y decirle que quería que mis hijos fuesen con ella. Sin saberlo esa noche luego de un éxtasis de sensaciones haciendo el amor, quedar rendido en sus brazos y decirle que la amaba con toda mi alma, que las cosas que habíamos pasado juntos eran las cosas mas maravillosas que me habían sucedido, acariciando su cuerpo, su pelo, observando su belleza única y sus grandes y inmensamente hermosos ojos, tanto por su belleza como las cosas que podía visualizar en ellos fue una despedida, por que fue la ultima ves que hablamos, el ultimo segundo de conexión de nuestras almas, por que yo partía a un lugar lejos y sin saberlo ella también, pero a un lugar inalcanzable y sin retorno del cual desde el primer momento culpe tanto a ese falso dios, como a la hipocresía de la gente que la rodeaba. La sensación de impotencia, la furia, y la tristeza es lo único que me lleva a ella en este momento, sin embargo hay momentos en los que recuerdo su rostro, su pelo ondulado volando con el viento, su preciosa sonrisa, y hasta a veces siento si mano sujetando la mía y son los momentos en los que estoy orgulloso de recordarla, de saber que realmente la ame con todo mi corazón, y no es un grito de HIPOCRESIA como el de tantos de recordarla tan fervorosamente luego de su deceso, que cuando estando en vida era todo lo contrario. Respeto, brindo todo mi apoyo a las personas que realmente la amaron, y estuvieron a  su lado cuando ella lo necesito, sin buscar nada a cambio sino que en forma de retribución del gran afecto que regalaba sin pedir nada a cambio. ES SIMPLE CATARSIS Y ESPERO REALMENTE QUE NADIE SE SIENTA MAL IDENTIFICADO EN ALGO QUE ESCRIBI!